La zona centro-centro de la capital ourensana, el cogollito de la ciudad, castigó al candidato del PP con cierta virulencia el pasado 27 de mayo. Allí donde Cabezas tenía su colonia de fieles , Poly Novoa sufrió un serio varapalo. Extremo que contraría todavía más al presidente de los populares ourensanos, Baltar Pumar, cuyas desavenencias hasta en lo personal con el predecesor de Poly Novoa eran tan públicas como notorias.
Contabilizada la situación en la sede de Progreso, algo que el presidente popular maneja con maestría, queda al descubierto que en las mesas del INSS o Previsión, Maristas y Valle Inclán, Salesianos y Curros Enriqueza el PP perdió algo más de 1.700 votos con respecto a anteriores citas electorales.
El centro de la capital ya había manifestado a la cúpula del PP ourensano su malestar con la elaboración de la lista. De hecho ejerció presiones sobre el candidato para la inclusión de Aurelio Gómez Villar, cosa que consiguió pese a ser uno de los primeros ediles populares descartados por el cabeza de lista para continuar en la candidatura. Así mismo, la necesidad de satisfacer la demanda de colocar a otra persona en puestos altos de la lista, fue lo que retrasó hasta el límite de plazos que se conociera la candidatura. El aparato del partido y el propio candidato consideraron que, sino plenamente, el asunto estaba zanjado colocando a Marta Rodríguez-Vispo en el número dos de la candidatura. Los resultados del domingo, 27 de mayo, demostraron que el objetivo no se consiguió.
No hubieran llegado
Los 1.700 votos de las mencionadas mesas que le faltaron al candidato popular, no le hubieran llegado a Enrique Novoa y al PP para conseguir el concejal número 14 y la mayoría absoluta.
El PP hubiera necesitado exactamente 2.436 votos más para que el cociente número 14 fuera al menos igual al sexto del BNG y, con ello, ganar la mayoría a costa de que los nacionalistas se quedaran sólo con 5 concejales.
Con esos 2.436 votos el PP hubiera contabilizado 28.596, que son exactamente los que hubiera necesitado para obtener el décimo cuarto escaño.
No hubiera bastado con los votos de la zona centro, pero es posible que sí hubiera llegado con la contribución de los de Terra Galega: 1.730 votos más. Estaríamos hablando entonces de algo más de 2.400 votos, los que a Poly Novoa y al PP le hubieran bastado.
Terra Galega: "sempre se mata ao mensaxeiro"
Ante las insinuaciones realizadas en este sentido por el presidente del Partido Popular en algún medio de comunicación, la formación de Valcarce Baiget ha reaccionado con un comunicado en el que afirma que "por moito que dende algún partido se esté empeñado nelo, Terra Galega non lle quitou cos seus votos obtidos democráticamente nas urnas, ningún concelleiro ao Partido Popular".
Terra Galega, que dice asumir "con naturalidade" los resultados, invita a los demás a hacer lo mismo y a "deixarse de xogar con comentarios incertos".
Los de Valcarce Baiget añaden una comparativa de los resultados incorporando los suyos a los del PP, en los que se evidencia que, en efecto, los 1.730 de los de Valcarce Baiget no hubieran llegado para que los populares consiguieran el escaño décimo cuarto.
Otra cosa distinta sería si, como queda dicho, si a ellos se unieran los otros 1.700 y pico con los que el centro de la capital castigó a Poly Novoa.
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